Sección Trayectoria Artística y Literaria de Alicia Morilla Massieu

 


Trayectoria Artística y Literaria
de Alicia Morilla Massieu

 

 

LA SEMILLA DE LOS MASSIEU

La semilla de los Massieu sigue germinando por la geografía canaria, y floreciendo en todos los lugares donde se sitúa su asentamiento; la familia Morilla Massieu, Alicia Morilla Massieu y sus hijos Tomás Morilla Massieu y Carolina Quevedo Morilla herederos de este antecedente artístico, que ha marcado la infancia de estos autores, descendientes de tan ilustres pintores como Manuel Ponce de León y Falcón, Nicolás Massieu Falcón, Nicolás Massieu Matos y Lola Massieu, que han influido de forma notable, bajo los recuerdos de aquella infancia donde veían a sus antecesores dedicar largas horas a la creación de obras de arte, que han sido reconocidas en el mundo entero.

Alicia Morilla Massieu y Tomás Morilla Massieu, madre e hijo nacen bajo el signo del arte en toda su faceta, como poetas han publicado multitud de obras cada uno, con notables éxitos y reconocimientos a nivel internacional, transmitiendo a través del mensaje poético los más puros y bellos mensajes de amor.

Ambos han querido transmitir sentimientos y sensaciones, mensajes que en sus obras literarias han sido captados por aquellos que han estado abiertos al lenguaje de los sentimientos, la nobleza y del amor.

Alicia y Tomás, madre e hijo, con esa timidez que les caracteriza sin ánimo de protagonismo, pero con el ferviente deseo de transmitir paz, la transmiten a través de la pintura a quien la contempla, pues los paisajes, el colorido y la pincelada que les caracteriza, es capaz de emocionar y transportar a quien la contempla, a los propios lugares a los que los autores han plasmado.

El estilo impresionista de sus obras, nos recuerda a los grandes maestros del Romanticismo, que siguieron las escuelas de Pont-Aven o Provenzal. Las montañas y sus paisajes, son siempre elementos que dan fuerza a sus cuadros, donde los valles en las faldas de las montañas, habitados por campos de amapolas o árboles en flor, son sueños que se suceden en la creación, dando una perspectiva diferente, que sobrecoge con emoción y sentimiento a quien los contempla.

Sus antecedentes artísticos y familiares marcan desde la infancia a la pintora Alicia Morilla, y entre ellos cabe destacar al pintor Manuel Ponce de León y Falcón, al pintor Nicolás Massieu y Falcón, al conocido pintor Nicolás Massieu y Matos, y a la pintora Lola Massieu (Premio Canarias 1990).

La pintura de Nicolás Massieu y Matos influye en Alicia Morilla de forma notable, ya que desde su infancia, la pintora observa a Nicolás en su estudio mientras dedicaba largas horas a crear nuevas obras.

Nicolás Massieu es un artista contemporáneo (1900-1965), del que pueden apreciarse -entre otros lugares- dos de sus obras, propiedad del Estado y que pertenecen al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, que custodia las dos pinturas de Massieu adquiridas en su día por el desaparecido Museo Nacional de Arte Moderno: la titulada "Rocas y Espumas", depositada en el Ministerio de Economía y Hacienda y "En Acecho", depositada en su día la Residencia de Estudiantes "Generalísimo Franco". Vivió en París de 1904 a 1909, dedicado exclusivamente a la pintura y sus maestros fueron Jean Paul Laurenz y Carrié, entrando en contacto con los grandes impresionistas: Manet, Monet, Degas y Renoir-.

Es por esta razón por lo que resulta natural que el arte y la creatividad vuelva a manifestarse en la familia con el paso del tiempo. Siempre he pensado que la herencia más preciada que deja cada artista, aparte de su obra, es la que se preservará a través de su genética. Este es el caso de Alicia Morilla C. Massieu -hija de Rita Cantero Massieu y Manuel Morilla Andrade-, que se ha adentrado en el terreno de la literatura, el de la poesía y el de la pintura con fuerza, creatividad y con gran capacidad a la hora de transmitir sus sentimientos y sensaciones captados por el público fácilmente.

La pintura de Alicia Morilla Massieu, transmite paz a quien la contempla, pues los paisajes, el colorido y la pincelada que la caracteriza, es capaz de emocionar y transportar a quien la contempla a lugares que la pintora ha plasmado.

Las montañas son siempre un elemento que da fuerza a sus cuadros, entre valles, campos de amapolas o árboles imperecederos.

Los almendros en flor y los acantilados salpicados por la espuma del oleaje que irrumpe sin tregua, con estrépito, da vida al mar que baña las rocas de la costa.

Los sueños que se suceden en la creación de lugares pertenecientes -quizás- a otros mundos, dan una perspectiva diferente y sobrecogedora que la pintora Alicia comparte con gran emoción y sentimiento. La pintora se ha sumergido en las profundas aguas del mar y ha escalado las altas montañas, llegando a la cima para contemplar a través de su arte, de la creatividad que la caracteriza, todo aquello que la cautiva para compartirlo con todos nosotros.

Parte de su obra pictórica se encuentra -entre otros lugares- en la Accademia Internazionale "Trinacria" (Messina-Italia). En la Accademia Ferdinandea (Sicilia-Italia). En el Centro Culturale Europeo "Aldo Moro (Lecce-Italia) y en diversas colecciones privadas de varios países.

 

14/11/2015 12:41 pm

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