Inauguración Exposición Club La Provincia 2012


Pintura, Óleos Impresionistas, Fotografías y Esculturas
Exposición Club La Provincia 2012
de Alicia Morilla Massieu y Tomás Morilla Massieu


Académicos de Mérito y de Honor en Italia
por sus pinturas, por su poesías, por su fotografías
y por su Trayectoria Artística y Literaria

Club La Provincia

C/ León y Castillo, 39, bajo
Las Palmas de Gran Canaria
Islas Canarias (España)

INAUGURADA
el 23 de Enero de 2012
a las 20:00 horas

De Lunes a Viernes
de 18:00 Horas a 21:30 horas

CLAUSURADA
el 7 de Febrero de 2012

Entrada Libre

Pintores

Alicia Morilla Massieu
Tomás Morilla Massieu

Académicos de Mérito y de Honor en Italia
por sus pinturas, por su poesías, por su fotografías
y por su Trayectoria Artística y Literaria

 

Inauguración y Presentación

Angel Tristán Pimienta
Director del Club La Provincia

Paloma Herrero
Académica correspondiente de Bellas Artes
de San Fernando 

Javier Valcarce de Ponte
Consultor Empresarial

Carlos de Blasio
Cónsul de Italia
Provincia de Las Palmas de Gran Canaria

 

Organización Dirección

Angel Tristán Pimienta
Director Club La Provincia

Javier Valcarce de Ponte
Consultor Empresarial

Carolina Quevedo Morilla
Comisaria de la Exposición

 

Críticas de la Exposición

Paloma Herrero
Académica correspondiente de Bellas Artes
de San Fernando  

Lily Litvak
Crítica de Arte y Literatura
Profesora Emérita de Literatura Española,
Portuguesa y Latinoamericana

 

Apertura de la Exposición

En primer lugar mi agradecimiento a todos ustedes por haber venido, pero mi agradecimiento especial a estas dos personas que son un fenómeno artístico, pictórico en Canarias. Son personas a la antigua usanza multidisciplinares que pintan con distintas técnicas y estilos. Y a la vez hacen poesía, escultura y fotografía. Cuatro en uno. Esto realmente es muy difícil en la sociedad actual porque se tiende a la hiper especialiación, y no solo en cuanto a la técnica y al motivo, a las variables, sino también al tema que se elige para cada exposición. Aquí estamos viendo una infinidad de cuadros de distintos tamaños, de distintos coloridos en donde la paleta a su vez -la de la madre por una parte, la del hijo por la otra-, utilizan distintas técnicas y distintos impulsos. Se nota en ocasiones perfectamente. Yo creo que sin embargo las identidades, el mimetismo al que inevitablemente se llega con este roce durante años y años en el mismo estudio, pintando uno al lado del otro, a veces fuerza un poco a la diferenciación, y se nota que hay una voluntad manifiesta de diferenciar entre el conjunto de la madre y el del hijo. Quiero decir que no solo es ya es de por si muy interesante y muy singular esta multiplicidad de técnicas, de estilos que se observa en su aportación pictórica, sino que a su vez se multiplica con algo que es totalmente distinto como es la poesía. ¡Hombre! se puede decir que la pintura no es poesía y eso de poesía eres tú o poesía soy yo, lo cual sería un soneto incompleto a estos efectos.
 
La poesía es poesía y es una técnica totalmente distinta y requiere unos sentimientos que no tienen por que reflejarse en la pintura, porque el hecho cierto es que hay poquísimos pintores que a su vez hagan buena poesía. ¡Bueno! pues esta madre y este hijo hacen buena poesía que ha sido premiada, pero el mayor premio es que la gente que la lee, como la veo yo, sin ningún tipo de condicionante previo… y me gusta o no me gusta. Hay poesía que me gusta y con eso es un poco suficiente ¿no?.
 
La fotografía… En la fotografía yo ya no veo poesía, no veo el romanticismo que se puede ver, como dice Paloma Herrero en estos cuadros… ¡No! ¡No! Yo no veo ese romanticismo. Yo lo que veo es un realismo tremendo. Un realismo de lo bello, no un realismo social o que prescinda de la condición de lo bello. Sino que las fotos son paisajísticas que retratan lo bello. Por lo tanto ahí tenemos otra actividad totalmente distinta.
 
Y cuando nos metemos en el campo de la escultura, vemos unas esculturas que no tienen nada que ver ni con el cromatismo de la fotografía, ni con el cromatismo más esquematizado de la pintura, sino es simplemente otra cosa totalmente distinta que… aunque sean de madre e hijo se unen por un color, que es el color dorado, lo cual, a su vez los diferencia de todo lo demás, y solo puede establecer… y esto lo digo en plan humorístico… los marcos de la pintura, que también son de color dorado. A parte de eso no hay ningún tipo de identidad. Es decir, estamos hablando de dos personas que cuelgan por primera vez en la historia del Club o ponen en el suelo una serie de Arte, de distinto tipo. Son absolutamente polifacéticos… y eso es la primera vez que ocurre en la historia del Club, que en el mismo acto se inaugure una exposición tan completa de pintura, de poesía, de escultura y de fotografía. Yo quiero decir que para mi ha sido una experiencia muy interesante y ha sido una ocasión muy feliz de conocer a esta familia, incluída a Carolina y a su hija Ana, que en el futuro será una pintora también, que continuará sin duda la Saga de los Massieu… La Saga de los Massieu que… ¡Bueno! es una Saga que… como en todas las Sagas, van por un terreno que podríamos decir es muy arabesco. Decía Joseph Plan que en España la línea más corta entre dos puntos es el arabesco. Pues el arabesco es también la forma de caminar, de transitar normalmente de todas las Sagas que tienen personalidades tan fuertes que cada una imprime una impronta característica a su trabajo. Por eso las Sagas más fructíferas son las Sagas en las que donde no se ve que todo el mundo pinta igual, sino que cada uno de los artistas pintan, trabajan o interpretan el arte de una forma característica o particular.
 
Quiero darle las gracias a todos por haber venido.
 
Ángel Tristan Pimienta
Director  del Club La Provincia 

 

Crítica de la Exposición

Paisajes de Alicia Morilla Massieu y Tomás Morilla Massieu
Paloma Herrero

Alicia Morilla Massieu y su hijo Tomas Morilla Massieu exponen, como siempre conjuntamente una muestra de paisajes, que yo titularía soñados, por su romanticismo delicado, realizados al óleo los de mayor tamaño y sobre tabla los más pequeños.

Ambos son los últimos representantes de la saga artística de los Massieu el primero, el arquitecto, aunque no tuviera dicho título León y Falcón Massieu, que proyecto hermosos edificios y también  pintor, el buen paisajista Nicolás Massieu y Falcón, Nicolás Massieu y Matos, impresionista en la mayoría de sus paisajes al aire libre y La gran  pintora informalista Lola Massieu.

Alicia, sobrina nieta de Colacho aprendió a amar la pintura al verle pintar en su taller, solamente a ella le dejaba hacerlo. Con el tiempo el gusto por todo lo bello se extendió a la fotografía y a la poesía, tiene cerca de diecinueve libros de poemas publicados, afición que transmitió a su hijo Tomas que ha escrito y publicado treinta y siete libros. Ambos ha obtenido premios de poesía, narrativa, pintura y fotografía en ciudades tan importantes de Italia como Milán y  Catania repetidas veces.

Las obras que presentan hoy en el Club Prensa Canaria son paisajes, que es el tema de su pintura, que ellos califican de impresionistas, pero que yo pienso que son románticos, ya que en ellos no aparece la mancha de color que se junta en el ojo del espectador, según la ley del físico francés Vetheil. La pincelada de ambos es suelta y luminosa, Tomas parece que, en ocasiones, emplea la espátula para dar mas fuerza a las formas. El paisaje de ambos no tiene connotación alguna, sin figuras, la naturaleza por la naturaleza en sí, plagada de soledades. Las obras de Alicia son mas poéticas, casi musicales, colores delicados azules, naranjas, malvas, amarillos suaves, las formas difuminadas en el mar, en el cielo, en las montañas. Tomas posee para pintar estos mismos temas un pincel o la espátula cuando la emplea, mas poderosa, mas fuerte, sobre todo en la forma de crear las masas montañosas, grises o amarillentas de rocas del volcán que, a veces, me recuerdan la forma de hacer y los tonos del genial Colacho.

También ambos presentan unas esculturas modeladas en barro, terracotta y orgonite así como fotografías Galardonadas en Italia. Alicia presenta figuras de mujeres de campesinas canarias, troncos retorcidos de árboles, el ídolo de Tara. Tomás realiza también figuras pero de rostros apenas insinuados, formas que coinciden con sus sueños y sus ideas de otros mundos.
                  
Paloma Herrero
Académica correspondiente de Bellas Artes de San Fernando

 

Las Islas Maravillosas de Tomás y Alicia Morilla Massieu

La pintura de Tomas Morilla Massieu y Alicia Morilla Massieu nos recuerda que las islas de prestigiosos nombres que pertenecen a la historia, a la novela o a la leyenda, son tan reales como fantásticas. Al ver sus cuadros, el espectador se interroga sobre la realidad o irrealidad de esos territorios que surgen de repente, a lo lejos, en la bruma del verano, al anochecer o al alba, formando un diseño de filigranas sobre las aguas. Se inspiran, indudablemente, en las islas Canarias, ya de por si legendarias, y tal vez ello colabora a que sus paisajes sean tanto reales como imaginados, y que den la impresión de que se llega a ellos después de largas travesías, y que para conocerlos hubo que descifrar la noche, desenredar las algas, atravesar las dunas y las rocas.

Estos magníficos artistas, cuyo linaje los relaciona con los nombres de grandes pintores canarios --Ponce de León, Nicolás Massieu y Falcón, Nicolás Massieu y Matos, Lola Massieu--, renuevan ahora la tradición, al presentar en sus cuadros más recientes, una radiante y maravillosa explosión cromática que implica el desarrollo de un neosimbolismo y un imaginativo primitivismo. En esas obras  deslumbrantes, el color es el principal protagonista. Predominan los colores complementarios,  puros, saturados, principalmente planos. Rechazan los colores imitativos, su elección es arbitraria, instintiva, intuitiva y apasionada. Su paleta plasma la luz mediante áreas de contrastes y variaciones tonales e imparte luminosidad inclusive a las sombras y reflejos.

Ambos artistas  buscan la creatividad artística en base a la originalidad y la libertad. El arte para ellos no es representación sino presentación. Las telúricas montañas de Tomás recuerdan que fueron separadas de un continente, que nacieron de una desarticulación, y que sobreviven al hundimiento de lo que las retenía. Su trazo muy marcado realza el énfasis cromático de la obra, y tienen algo de pintura japonesa, como el fantástico sentido vertical de Hiroshige. Los paisajes de Alicia con vegetaciones tropicales que la tierra ofrece espontáneamente, y marinas evanescentes de colores suavizados hacen pensar en un paraíso de eterna primavera en el que nadie envejece, donde la paz es perpetua y no existe la fatiga.

Además de los lienzos, las pequeñas tablitas, de dimensiones reducidas logran captar y concentrar toda la energía del paisaje y crean una especie de microcosmos o mundo en miniatura.

Se ha dicho que toda isla es un mito, y sin duda estos paisajes de Tomás y Alicia son un nuevo referente que desafía los límites del tiempo y el espacio, Invitan a soñar con islas rodeadas de un halo de misterio y leyenda, separadas por un diluvio, más allá, muy lejos de los continentes.

Lily Litvak
Crítica de arte y literatura
Profesora Emérita de Literatura Española,
Portuguesa y Latinoamericana