Antecedentes Artísticos de los "Morilla Massieu" Nicolás Massieu y Matos

 

Artistas Canarios Contemporáneos

Nicolás Massieu y Matos. Un maestro canario

Exposición 30 Noviembre 2007 Sala Blas Rosales Fundación Mapfre Guanarteme

 

...el ascendente impresionista y la captación del "plein air" de su ubicación atlántica irá calando plenamente hasta convertirlo en el pintor grancanario por excelencia.

Antonio Zaya

 

En 1952, cuando se celebró el 469 aniversario de la incorporación de Canarias a la Corona de Castilla, Pedro Cullen del Castillo en su libro sobre Nicolás Massieu recogía el sentir propio y el de la comisión organizadora de aquellos fastos, manifestando que la intención conmemorativa y el homenaje al insigne pintor debía interpretarse “como una voz alzada sobre las cumbres, como un eco solemne de todo el paisaje de la Gran Canaria”. Y seguidamente añadía:

“La isla entera es amiga del pintor; palmo a palmo él la conoce como pocos; escaló y anduvo caminos vírgenes para robarle al paisaje la entraña misma de la naturaleza dejándola vibrante en el lienzo –ya inmortal por el prodigio de su arte- que rubrica esa forma suya clara y segura como su persona, cordial, íntima y grande”.

Los que conocemos la Isla en profundidad, sabemos que los paisajes pintados por Massieu a golpe y trazo de espátula y colores interpretados por algunos como imposibles son tan reales como la propia naturaleza canaria; que unas veces nos deja ver imágenes impresionistas, difuminadas tras la sahariana calima, y en otras ocasiones vierte matices azules, rojos y violetas que resaltan el perfil de las montañas. Todos esos tonos extraños, playas ignotas, riscos inaccesibles y barrancos coloristas los podemos ver en cualquier tarde sosegada, cuando el sol refleja inmensidades únicas que sólo la mirada ávida es capaz de apreciar y comprender.

Así miraba el pintor un paisaje que escapa al raciocinio y huye de la explicación, porque es el resultado de la conjunción de los deseos con la más absoluta realidad.

El Alcalde
Jerónimo Saavedra

 

Los fondos artísticos del Cabildo de Gran Canaria, custodiados en el Centro Atlántico de Arte Moderno y en la red insular de Museos, se caracterizan por su diversidad, reflejo de la riqueza de nuestro patrimonio cultural. Constituyen también testimonio de la generosidad de los propietarios que han legado sus colecciones al Cabildo de Gran Canaria. Asimismo, son testigos del apoyo que la institución ha dado a los artistas plásticos. Una vocación que ahora renovamos desde una firme convicción: nuestro patrimonio se engrandece con las propuestas públicas contemporáneas.

De las 55 piezas de Nicolás Massieu Matos (1876-1954) que tiene la Casa de Colón en su colección, se exhiben en esta muestra siete óleos significativos de la trayectoria de uno de los pintores más significativos del tránsito del XIX al XX: un autorretrato temprano, varios retratos de lugares y el magnífico retrato de su madre. El largo periplo permitió a Massieu convertirse en conocedor profundo de ls novedades plásticas y las corrientes de la nueva pedagogía; aportes que transmitirá a la primera generación de la vanguardia canaria a través de su labor en la Escuela Luján Pérez de Las Palmas.

Nicolás Massieu ejemplifica así el beneficio que para nuestro crecimiento cultural tiene el viaje, el contacto con la diversidad de maneras de sentir y entender al arte y la vida, una experiencia que nos permite avanzar a todos.

El arte es un valor social y cultural necesario, que debe ser compartido. Por ello, para el Cabildo de Gran Canaria constituye un gran placer colaborar con las instituciones que contribuyen a la puesta en valor del patrimonio cultural. Tal es el caso de la Fundación Canaria MAPFRE Guanarteme, comprometida desde siempre con la reflexión y comprensión del mundo contemporáneo.

José Miguel Pérez García
Presidente del Cabildo de Gran Canaria

 

Nicolás Massieu y Matos (1876-1954). Nacido el 12 de marzo de ese año en su cada de La Angostura, el maestro don Colacho, como le llamaban en su entorno familiar, se convirtió en el pintor de Gran Canaria. Sus primeros estudios los realiza en el colegio de San Agustín y con su tío el pintor Nicolás Massieu Falcón. Tras una estancia en Inglaterra dedicado a la importación de frutas, traslada su residencia a Italia y entra en contacto con el arte clásico y con los maestros del Renacimiento. Luego se traslada a París (1904-1909) y se dedica enteramente a la pintura cn sus maestros Jean Paul Laurenz y Carriere y otros grandes pintores impresionistas Manet, Monet, Degas y Rendir. Durante su vida dibujó más de un centener largo de retratos, paisajes, bodegones y rincones de Santa Brígida, entre ellos destaca este “Bodegón con piñas de maíz” realizado en 1947 y que actualmente pertenece a la Colección de Arte del Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria.

Juan José Benítez de Lugo y Massieu
Presidente del Gabinete Literario de Las Palmas de Gran Canaria

 

La luminosidad rica en cualquier época del año, en las Islas Canarias, la captó Nicolás Massieu proyectándola con gran alarde de color en los paisajes de Gran Canaria, enmarcados casi siempre en una visión instantánea, diáfana y transparente, como la misma atmósfera canaria. El hermanamiento y complementariedad de Arte y Naturaleza en cualquier latitud es aquí completa.

La Fundación Canaria Mapfre Guanarteme con esta exposición de Nicolás Massieu y Matos, vuelve como cada año por estas fechas, y mediante su programa Artistas Canarios Contemporáneos, a difundir otras que hacen historia.

Existe un doble objetivo, dar la oportunidad al público de acercarse y gozar de la obra de los artistas canarios, parte de la cual nunca ha estado expuesta y, de forma muy singular para los alumnos del as islas contemplen a maestros muy destacados. La Fundación Canaria Mapfre Guanarteme observa a la sociedad canaria y da respuesta a su demanda y al interés de nuestro pueblo por el arte, como lo demuestra con su asistencia activa, año tras año en este programa. En esta ocasión en la que se ha decidido abordar el paisaje, la luz, el latido mismo de la vida y la naturaleza de nuestra tierra, a través de la obra de Nicolás Massieu, donde el sentimiento se une al arte esperamos que su respuesta sea aún mayor y más rica en matices porque la obra de Nicolás lo merece.

La colaboración de otras Instituciones y coleccionistas particulares que, desinteresadamente, ceden las obras de su propiedad para ser expuestas hacen de esta exposición una singular y única muestra del pintor por lo que damos las gracias a todos.

Julio Caubín Hernández
Presidente del Patronato
Fundación Canaria Mapfre Guanarteme

 

 Se dice de Nicolás Massieu que es el pintor de gran Canaria, lo cual es evidente en gran parte de su obra.

Recorrió la isla inmortalizando sus mejores paisajes: urbanos (Pambaso y Risto de San Nicolás); rurales (El Roque Nublo, Almendros de Tejeda, Paisaje con montaña); el mar (El Rincón). Todos ellos con un denominador común, la atmósfera romántica de la zona del centro y norte de esta isla.

Retrató a sus habitantes. Sus retratos son de destacados personajes de la sociedad grancanaria del a époa: políticos, escritores o artistas (Agustín Millares, el Pianista Romero Spínola). Pero también toma como modelo a personajes populares (Malacara), a su familia (Mi madre) y en varias ocasiones así mismo.

Sus bodegones son una sencilla muestra de los utensilios de cualquier cocina canaria. Frutas, flores y bronces son los elementos dominantes (Bodegón con piñas de maís, Bodegón con olla de bronce y naranjas).

Aunque también fue un pintor universal, es a su condición de pintor de Gran Canaria, a la que se dedica esta muestra.

El título de la exposición, Nicolás Massieu. Un mestro canario, (lo de canario ha quedado suficientemente explicado), responde a la doble acepción de la palabra. Fue un maestro que dominó la técnica de la pintura, pero además fue maestro de maestros. Como profesor enseñó a algunos pintores canarios de la primera mitad del siglo XX e influyó en otros; Santiago Santana y Jesús Arencibia, entre ellos. Sin olvidar que fue el que introdujo en la pintura a su sobrina Lola Massieu.

Su obra aspira a ser un espejo de la realidad, nunca aburrida, pero de la que no se aparta, y que su mirada de artista transforma y convierte en propia. Su ojo sensible penetra en la esencia de las cosas, pero siempre con una observación emotiva de la naturaleza. Prescinde del detalle para plasmar la visión más directa observada en cada momento. Sus obras de paisajes, mil veces representados por muchos pintores canarios, como el Roque Nublo o el Risco de San Nicolás, no son simples escenarios sino que adquieren su propia personalidad mediante la luz y el color que, independientemente del tema, son los recursos más importantes de este pintor. Dominan los azules, los violetas, los marrones, los amarillos y los anaranjados. Le gusta investigar sobre un mismo tema, innovando, interpretando, recreando paisajes de mañanas, de tardes de verano, de invierno. Los riscos y casas de Tejeda, simplemente esbozados y sombríos, de Paisaje con montaña, se convierten años después, en Casas de Tejeda, en un paisaje definido. Donde antes había oscuridad ahora hay una explosión de luz. El blanco es el protagonista de la composición. El color está subordinado a la luz, el efecto luminoso sobre el almendro es el tema del cuadro. Es la luz de los pintores impresionistas: de Manet (En la playa), de Monet (Damas en el jardín), o de Degas. es el contraste de color y los árboles en flor de la pintura japonesa de Kokei Koboyashi.

Al igual que para los impresionistas franceses, lo importante para él es pintar al aire libre, el cielo, el mar, la luz, con la que Nicolás Massieu cuenta a raudales en su isla. La importancia es tal, que todo cambia según la iluminación. Sus paisajes responden a una opción personal. Hay una gran quietud en todos ellos. Sobrevive, como en otros paisajistas españoles, un grado de emotividad romántica pero al contrario que los artistas románticos, Nicolás Massieu tiene una ejecución fresca y ágil. El mar, como es natural, es un tema primordial en su obra. Es el mar del norte de Gran Canaria, que no se puede concebir sin rocas. Es más un mar de acantilados que de playas. Son rincones, algunos desaparecidos, que su obra inmortalizó.

En sus retratos donde el autor es más fiel a la realidad. Fue su primera elección como pintor y quizás por ello se observa mejor su dominio de la técnica. Aquí vuelve a jugar con el color y la luz como recurso principal para lograr el resultado deseado. En el retrato de su madre la fuerza pictórica está concentrada en el rostro de la retratada. La luz enfocada en éste y, en menor medida, en las manos desaparece en el cuerpo, que enfundado en un vestido negro, se fusiona con la silla. La luz y la ausencia de color que vemos en el retrato de su madre, se expande paulatinamente en los retratos de Romero Spínola y de Agustín Millares y a medida que ésta aumenta se va perdiendo la intimidad con el personaje. Sus retratos son espejos en los que se refleja el alma del retratado. Los ojos de Malacara describen perfectamente el carácter vivaracho y socarrón del personaje, al igual que los ojos de su madre transmiten una infinidad de sentimientos: ternura, resignación, sufrimiento…

El empleo de la pintura con trazos vigorosos a golpes de espátula, los empastes jugosos de los paisajes contrasta con su interpretación recia en los bodegones. En la obra Bodegón con olla de bronce y naranjas se aleja de la pintura tradicional, prescinde del claroscuro, empleando el color para representar lo más importante de la naturaleza.

Su estilo va cambiando y madurando a través del tiempo, se va adaptando a sus necesidades. Investiga, estudia y elige aquello que mejor se adecua en cada momento. Su técnica es cambiante pero también lo es su estilo, en su vida como pintor jamás dejó de aprender ni de enseñar. Para él, como para todos, “la educación es infinita, incesante y el arte es un aprendizaje perpetuo” como señaló Pedro Cullen.

La selección de obras para esta exposición responde a su principal objetivo, que los escolares de las islas conozcan de cerca de los pintores canarios. Y que al mismo tiempo aprendan a diferenciar entre las distintas técnicas, estilos, géneros, etc.

Las obras propiedad del Cabildo de Gran Canaria están expuestas de forma permanente en la Casa de Colón, en la sala que lleva el nombre del pintor.

El retrato de Don Agustín Millares Carló propiedad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria fue encargado al pintor por la Comisión Permanente, en julio del año 1926, con motivo del homenaje al Dr. Don Agustín Millares Carló, para ser colocado en el Salón Dorado de las Casas Consistoriales. Una vez concluido el trabajo el pintor donó la obra al municipio.

Bodegón con piñas de maíz lo ha cedido el Gabinete Literario. Este bodegón fue expuesto por primera vez en el año 1946 cuando el pintor presentó sus bodegones en dicha institución. La obra ha sido restaurada por la Fundación Canaria Mapfre Guanarteme para esta exposición.

El resto de las obras son propiedad de coleccionistas particulares y es la primera vez que exponen.

Milagrosa Caubín Martín

 

02/11/2015 12:40 pm

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